Una apasionante tradición familiar que ha permanecido firme desde que se fundó en 1856 y el sello único de sus vinos, definen a esta icónica viña del Valle del Maipo. Con orgullo podemos decir que somos la única viña en Chile establecida durante el siglo XIX que aún pertenece en su totalidad a la familia fundadora, una característica que ha marcado la identidad de nuestra empresa y la personalidad de nuestros vinos.
En Cousiño Macul estamos convencidos de la importancia de conservar las tradiciones que han forjado nuestra historia, pero siempre con un espíritu innovador para adaptarnos a las nuevas exigencias de la industria. En ese camino, la incorporación de líneas como Finis Terrae y Dama de Plata, y la adquisición del predio de Paine, han sido algunos de los hitos que han marcado la apertura y reinvención en nuestra producción.
Hoy la empresa está en manos de la sexta generación de la familia Cousiño, mientras la séptima ya se encuentra trabajando en el negocio familiar; una prueba de la auténtica pasión por el vino que nos une y que garantiza que en cada relevo generacional se mantengan intactas la tradición y calidad vitivinícola que nos caracterizan.
