Ochagavía marca el inicio de la historia del vino chileno. Fundada en 1851 por Silvestre Ochagavía, fue la primera viña en introducir cepas francesas en el país, iniciando así una revolución enológica que transformó la vitivinicultura nacional. Formado en Francia, Don Silvestre regresó a Chile con el deseo de replicar un modelo de perfección. Visionario, estudioso y perfeccionista, sentó las bases de una viticultura moderna. Su legado perdura hasta hoy como símbolo de herencia, tradición y autenticidad. Considerado el padre de la viticultura chilena, su espíritu vive en cada vino de la bodega: clásicos con identidad, fieles a su origen y dignos de perdurar en el tiempo. Desde 1982, Ochagavía forma parte de Carolina Wine Brands, proyectando con solidez una propuesta enológica fiel a su esencia.
